¿Ante
un sentimiento intrínseco o extrínseco o es una combinación de ambas? La
motivación debe nacer del profesor y fortalecer con aspectos externos que
aumenten y mantengan este nivel de ánimo y dedicación. El docente debe
complacerse en la plenitud de su vocación, la enseñanza a estas mentes con
tantas ansías de saber. La motivación por tanto se debe regar como un buen
árbol el cual tiene buenas raíces y está creciendo para llegar a florecer e ir
cambiando con el paso de las estaciones secas en la cual debe florecer, dejarse
mecer por el movimiento del viento y brindarle
sombra a todos estos panameños del mañana, expandir los conocimientos ya
adquiridos y ya en la estación lluviosa nutrir con agua las raíces que mojen
bien la tierra para hacer mas fuerte el tronco y que se vaya renovando de
adentro hacia afuera es aquí en temporada en donde el Joven Profesor
Universitario, vuelve a sus libros, sus apuntes tomados en clases se nutre de
las experiencias de profesores con más sabiduría, formado ya por todo este
tiempo que han participado en esta selva húmeda con tanto dinámica de especies
con vida pujante en una ciudad joven que está cambiando. La motivación de un
joven profesor universitario es como el palo de guayacán que florecen con
flores amarillas y se ponen frondosos y se ven distintos a todos los demás a la
vez los hace únicos porque cuando florecen nos indican el inicio de Semana
Santa. Para muestra nos mecen sus ramas en el Cerro Ancón, cuando florecen son
bellos en todo su majestuoso esplendor esto es la vocación hecha acción el
ardero laboral forjando, el futuro nutriéndose de sabiduría y vida.
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