viernes, 9 de agosto de 2013

Experiencias de ser un joven profesor universitario

Impartir mis conocimientos en un aula de clases universitaria es una de mis metas,  y más si es en la escuela que me formo como profesional, apuntando hacia esto siempre me pregunto cuándo llegará ese día, pero sé que una mañana de abril, mirando hacia el horizonte de lo que fue un campo de antenas me permitirá despertar a la realidad y comprobar que he alcanzado un objetivo, aunado a esto, por mi mente pasan varias interrogantes de cómo será, con qué me encontraré. Dicen que la curiosidad mato al gato, en este caso a la gata, tal vez sea uno de mis defecto pero lo disfruto como una virtud de querer saber que hay más allá. Conversando con un experto del tema, especialista en Matemáticas, jubilado hoy día, me cuenta que en sus años mozos cuando ingreso por primera vez como docente universitario, los mismos fueron tensos, debido a las exigencias profesionales, las cuales demandaban mucha energía y recurrían a identidades que eran la carta de presentación de las carreras profesionales. Por lo que él sostiene, que cuando se va a ingresar por primera vez a la universidad  como docente, se le debe dar una orientación profesional a dichos docentes nuevos, haciendo hincapié en que los tiempos han cambiado y que ya no se formar para aprender, sino para ser, aprender, saber hacer y convivir.


Entre chistes y risas, durante nuestra platica y viendo mi interés de saber que continuaba, me dice, sabes yo estoy muy satisfecho y sé que mi ejemplo de vida servirá como inspiración para que otros sigan el camino de la enseñanza, la cual es vida, pensé en algún momento que nadie seguiría mis paso, pero sé también que me han dado la oportunidad de ver la semilla que sembré, comenzar a dar frutos. A penas estas creciendo, me dice, pero vas por buen camino. Estas palabras me alentaron a seguir y con un gran suspiró de aliento, me mira y me dice, mis primeros años también estuvieron llenos de experiencias prematuras, formativas y duraderas dentro del salón de clases, así como también otras actividades universitarias como las publicaciones, las cuales en ese entonces no eran fáciles de realizar. Pero tranquila, cuentas con grandes avances tecnológicos y aunque ya no imparta clases en la universidad, sigo siendo educador y sé que lo que hagas ahora en tu carrera como profesional docente universitaria te permitirá seguir adelante y no afectar en un futuro las decisiones que estas tomando, sigue vas por buen camino.

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